Con el inicio de 2026, el candidato al Senado de la República José Ángel Mesa, número 60 en el tarjetón por la alianza de los partidos Cambio Radical y Alma, puso en marcha una apretada agenda de trabajo territorial que lo llevará a recorrer varias regiones del país, con el objetivo de escuchar de primera mano las problemáticas sociales y presentar su propuesta legislativa.
El recorrido incluye visitas a los departamentos de Antioquia, Chocó, Córdoba, Putumayo y Caquetá, así como encuentros con comunidades del Magdalena Medio, una de las zonas históricamente más afectadas por la desigualdad social y el abandono estatal.
Durante estas jornadas, Mesa ha sostenido reuniones con mujeres cabeza de hogar, empresarios, adultos mayores, directores de hospitales y líderes comunitarios, abordando temas clave como la seguridad social, el acceso a la salud y la educación para la juventud. Según ha manifestado en distintos encuentros, su propósito es construir una agenda legislativa basada en las realidades del territorio y no únicamente desde los escenarios políticos tradicionales.
Uno de los elementos que ha llamado la atención en su campaña es la habilitación de una línea directa de WhatsApp, a través de la cual cualquier ciudadano puede comunicarse personalmente con el candidato para expresar inquietudes, propuestas o necesidades. Esta iniciativa busca fortalecer la comunicación directa entre la ciudadanía y quien aspira a representarla en el Congreso, eliminando intermediarios y promoviendo una escucha activa.
Mesa ha reiterado que su aspiración al Senado no responde a un interés individual, sino a la necesidad de que las regiones tengan una representación real y constante en las decisiones nacionales. Bajo el lema “del pueblo y para el pueblo”, su candidatura se proyecta como una propuesta que prioriza la cercanía, el diálogo y la presencia permanente en los territorios.
La agenda continuará desarrollándose a lo largo de los próximos meses, en un recorrido por todo el territorio Nacional que pretende consolidar una nueva forma de hacer política: más cercana, más humana y construida desde las voces de las comunidades.